Crecen la venta y el trueque en redes sociales

  • El contexto económico impulsa la creación y la consolidación de sitios de comercialización de bienes y servicios en formato digital.
  • Cientos de miles de cordobeses adquieren y canjean bienes o actividades en Facebook

Menos costos fijos, mayor difusión y un contexto de crisis económica. Estas son las claves de un fenómeno que crece a un ritmo vertiginoso. Cada día, se suman más usuarios a grupos y a páginas de la red social Facebook dedicados a ofrecer artículos y servicios para la compra, la venta y el trueque.

Por lo general, se llaman “compra y venta”, y suelen estar identificados con barrios, ferias, sectores de la ciudad de Córdoba, otras localidades provinciales, provincias vecinas y hasta otros países. Es la plataforma de comercio electrónico desregulada a la que los usuarios acceden sin pagar y en la que tienen la posibilidad de hacer transacciones sin contar con una tarjeta de crédito o una cuenta bancaria.

Son, además, espacios horizontales, creados por usuarios que sienten una necesidad; la mayoría va incorporando normas estrictas de uso y sus administradores, obligaciones crecientes que requieren su atención durante buena parte del día.

Otra característica de estos mercados es el vínculo que se teje entre sus miembros. Todo parece estar al alcance de un clic, desde el diseño de una nueva feria barrial hasta la creación de una cooperativa.

Del barrio a la web

“Busco albañil para hacer la carga del techo. ¿Alguien para recomendar?”, es el mensaje que aparece publicado en el grupo llamado “Barrios: J.I.Díaz 1ra-2da-3ra, Las Lilas, San Felipe, 23 de Abril, Rucci y otros”. Al instante, se llena de respuestas, incluidas imágenes promocionales y datos de contacto. En menos de una hora, más de 25 opciones están disponibles para que el interesado pueda elegir.

El grupo lo creó Lucas Roque, un comerciante que se convirtió en administrador digital. Desde junio de 2017 hasta la actualidad, reunió a más de 11 mil habitantes de la zona de José Ignacio Díaz y en el último año vio cómo se duplicaba el tráfico de publicaciones en el grupo que gestiona.

“A comienzos de 2018, sufrí una meningitis de la que me salvaron los doctores Carlos Pérez Carrazco y Julián Pérez, junto con sus colaboradores, en el hospital Rawson. Estuve 20 días inconsciente y, cuando me recuperé, al entrar al grupo, no podía creer la cantidad de actividad diaria que se registraba. De un total de cinco mil integrantes, pasé a contabilizar 11.200”, relató Lucas.

Entre las normas, en su grupo no está permitido hablar de política, vender animales o hacer escraches. Salvo por la comercialización de animales –que en otros grupos sí está permitida–, estas reglas son comunes a otros grupos.

“Soy militante del radicalismo y hay miembros que son peronistas; incluso, hay algunos políticos en cumplimiento de funciones. Pero no permito discusiones, no es el fin de los grupos de compra y venta del Facebook”, dice. “Lo que hice fue crear un espacio para que los comerciantes del barrio impulsaran sus ventas, pero no de perros ni otros animales, que están prohibidas. Tampoco se puede usar el grupo para chatear o promocionar encuentros y citas, o intercambiar números de teléfono”, detalló el administrador.

Con Charo, su mamá, y Cintia Bustos, su novia, tenían una pollería que la crisis fue acorralando, de a poco, hasta hacerla desaparecer. “Los gastos hospitalarios y los impuestos altos nos obligaron a cerrar el negocio. Lo que vendo en el grupo es muchísimo más que lo que despachaba en el local, sólo publicando en Facebook”, describe. “Salí con una mano atrás y otra adelante del hospital, y las ventas en la red sostuvieron nuestra economía. La gente hace sus propias comidas para vender y es lo que más circula; las milanesas de pollo rellenas que nosotros hacemos se volvieron ‘virales’ en la zona”, cuenta.

“Estamos acostumbrados a que nos den y ver el esfuerzo de la gente me emociona”, opina. Roque agrega que a través de esta red social otros familiares suman ingresos a sus trabajos estables para poder mejorar su calidad de vida en un contexto inflacionario y de crisis.

Roque agradece a toda su familia por el apoyo y en especial a su hijastra Malena, a Bautista -su ahijado- y a Guadalupe, la sobrina, que son para él una inspiración. “Son la fuerza que me sostiene para seguir haciendo este aporte a la sociedad sin pedir nada a cambio”, planteó.

En otro punto de la ciudad funciona el grupo “Ventas – compras de barrio Primero de Mayo”. Rosa Nicolau y Luis Reynoso lo crearon en febrero de 2018 y ya reúne a 16 mil perfiles. Por día reciben como mínimo 50 solicitudes de ingreso.

Seguir leyendo:
https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/crecen-venta-y-trueque-en-redes-sociales