Cómo sobrevivir en tiempos de crisis ejecutando reingeniería empresarial

Las oportunidades surgen a partir de la elaboración de una estrategia empresarial superadora y adaptada a los nuevos tiempos que nos tocan vivir

Se suele decir que donde hay crisis, existe oportunidad. Sin embargo, la capacidad de aprovechar oportunidades no está relacionada con situaciones puntuales de la economía, sino con el esfuerzo de las empresas por estructurar estrategias adecuadas al contexto que atraviesa cada país y ejecutarlas en pos de mantener, recuperar o incrementar la competitividad.

Más allá que en Argentina repetimos la misma historia conductual cada 10 años, con procesos cíclicos de crisis recurrentes, tanto en el sector privado como en el público es necesario adaptarse a esos cambios reiterados, conociendo las dinámicas propias de nuestra sociedad y actuando en consecuencia. Por ejemplo, identificando que los años terminados en 8 corresponden al momento en que las empresas deben desarrollar procesos de reingeniería de negocios, para poder anticiparse a las crisis que ocurren en los años terminados en 9.

Esto implica que aquellas compañías que no hayan realizado un análisis integral sobre sus procesos en los últimos 15 meses, deberán hacerlo este mismo año, sino el proceso de pérdidas continuará profundizándose durante la crisis.

Si bien la reingeniería de negocios es un concepto muy amplio y no a todos los sectores les concierne el mismo tipo de estrategia, podemos elaborar hipótesis de toma de oportunidades que nos hagan reflexionar para luego ejecutar estrategias adecuadas a cada circunstancia.

Hay reestructuraciones que surgen de la necesidad de adaptarse a los cambios que está provocando la Cuarta Revolución Industrial y la Economía 4.0, en los procesos productivos, comerciales y de distribución de las organizaciones:

Asumir el desafío de la transformación digital como un imperativo de negocios, teniendo en cuenta los niveles de crecimiento del e-commerce, a partir de los nuevos criterios de compra de personas y empresas.

Comprender que una de las claves fundamentales para la supervivencia o el crecimiento de muchas empresas, reside en fortalecer sus capacidades logísticas, ya que en los próximos años buena parte del core de muchas compañías estará puesto justamente allí: en la capacidad de distribución de sus mercaderías o servicios en los tiempos requeridos por cada consumidor.

Reconvertir a la fuerza laboral para adaptarse a las nuevas funciones y actividades que genera la automatización industrial, frente a la supresión de determinadas tareas.

Mirar a los negocios desde las finanzas, desde el fondeo y la aplicación de ese dinero a la evolución del negocio; para luego aplicar correctamente el flujo de fondos que se precisa para progresar.

Debemos observar también que a nivel mundial se está produciendo una “guerra de monedas” que divide en tres cuadrantes verticales el mundo: dólar, euro y yuan. Y ese escenario también aplicarlo a nuestro accionar estratégico y operativo, más allá de la tipología de empresa que tengamos (pequeña, mediana o grande)

Estas medidas, entre otras, no están relacionadas directamente con la crisis que atraviesa un país puntual, sino con los cambios exigidos por la dinámica propia de la economía mundial, las innovaciones tecnológicas y los nuevos hábitos de consumo de la sociedad a nivel global.

Sin embargo, si no se implementen por parte de las empresas que se encuentran inmersas en un contexto nacional recesivo e inflacionario como el argentino, las consecuencias tendrán doble impacto negativo, tanto en relación a la competitividad internacional de dichas organizaciones como a las posibilidades de superación de una crisis local. Es más, si no se ejecutan este tipo de acciones, se estará anulando la posibilidad de crecer en crisis y por supuesto no se podrán aprovechar sus oportunidades.

Claro que para crecer en crisis también es preciso comprender los factores nacionales que determinan la evolución de la economía local y tener en claro cuáles son aquellas cuestiones a tener en cuenta en un proceso de reingeniería organizacional. Entre ellas:

Comprender que no estamos en una época de cambio sino en un cambio de época. El cambio de época para Argentina, es comprender su verdadero rol en el concierto mundial de los negocios, donde será proveedor de alimentos primarios y elaborados, minerales, energía alternativa, y turismo y salud receptivos, principalmente. Sin dejar de mencionar a los servicios basados en el conocimiento y tecnologías de información, que están creciendo con fuerza en términos de exportaciones.

Proponerse producir y exportar productos elaborados, en los que seamos competitivos a nivel internacional, en lugar de materia prima.

Asumir que cambió la conducta de consumo y que la comercialización de bienes y servicios perderá presencia en el mundo físico, para ganar cada vez mayor preponderancia en Internet. Un ejemplo claro de lo que está sucediendo es que en la actualidad miles de familias viven de las plataformas de mercado electrónico. Centenares de millenials y no tan millenials emprenden o tienen negocios desde plataformas en Internet, dejando de ofrecer productos desde un lugar físico, con los costos que esto implica.

Desde las empresas, el desafío es entender que este es el momento de preparar las estructuras de e-commerce para quienes no lo hayan hecho aún, ya que los plazos para poder adecuarse a lo que viene se irán agotando. Desde las autoridades, si no se tiene en cuenta la economía digital y no la incorporamos a las estadísticas del Indec, estaremos perdiendo buena parte de los nuevos datos que nos permitan entender hacia dónde vamos o debemos ir.

Estructurar productos y paquetes de acuerdo a la capacidad de consumo promedio. Por ejemplo, paquetes para cuatro días de vacaciones, canastas de alimentos económicos, promociones para adquirir determinados productos, entre otras.

Superar el miedo a perder, saliendo a ganar e incorporando a las estrategias empresariales todos los factores comentados en este artículo, es clave. Algo que aplica tanto a las empresas como al país en general, ya que sin un plan de negocios realista (en el sector privado) y un plan económico efectivo (en el ámbito público), que entienda el contexto social y las medidas macro que deben ser implementadas, será imposible avanzar con éxito controlado y progresar, en lo social y en lo político.

El miedo a perder es un factor que complica mucho a las compañías en períodos de crisis y que hace perder el foco de acción a quienes gobiernan un país.

Hacer foco en los negocios es clave para continuar generando riqueza, para evolucionar y progresar, trabajando.

Fuente: www.diariopopular.com.ar/economia